Tecnologías para detectar y tratar el Cáncer


Imágenes en 3D para detección del cáncer


Los investigadores de la universidad británica de Leeds dicen que las imágenes tridimensionales, que pueden rotarse en un computador para examinarlas desde cualquier ángulo, pueden resultar de utilidad en la detección temprana de la enfermedad

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Los investigadores de la universidad británica de Leeds dicen que las imágenes tridimensionales, que pueden rotarse en un computador para examinarlas desde cualquier ángulo, pueden resultar de utilidad en la detección temprana de la enfermedad.
La organización Cancer Research UK dice que la tecnología podría ayudar a los investigadores a entender cómo el cáncer crece y se esparce y aprender, además, cómo tratarlo de manera más efectiva.

Los hallazgos fueron publicados en la revista American Journal of Pathology.

Tecnologías en Radioterapia





radioterapia.jpgCáncer de próstata es uno de los tumores que mayor incidencia tiene en el varón. Los datos confirman que este tipo de cáncer es el tercero más frecuente en España tras los de pulmón y estómago. No obstante, en la actualidad existen herramientas muy útiles para su detección precoz, así como un desarrollo tecnológico importante lo que está permitiendo lograr tasas de curación en torno al 90%, en determinados casos. Según el Dr. César Beltrán, Oncólogo Radioterápico del Instituto Madrileño de Oncología, GRUPO IMO,

“la aplicación de las altas tecnologías en Oncología Radioterápica, constituyen hoy en día una alternativa a la cirugía en cáncer de próstata porque a la vez que curan, reducen la toxicidad del tratamiento”







PET (Positron Emission Tomography)


PET (por sus siglas en inglés, Positron Emission Tomography)


Método que mediante la inyección de radiofármacos permite detectar la actividad celular del paciente y con ella los tumores que se estén desarrollando. Lo novedoso del sistema es que se puede visualizar actividad tumoral donde todavía no se ve con una tomografía o una resonancia magnética.
El PET no remplaza todos los exámenes de diagnóstico que en la mayoría de casos requieren de una biopsia y un análisis de patología. Sin embargo, en algunos casos se puede eliminar la biopsia, por ejemplo cuando hay que llegar a sitios profundos en el cerebro y no se puede acceder con facilidad para extraer una muestra del tejido sospechoso.Para evitar usos inadecuados de esta tecnología se desarrollaron unas guías de práctica médica clínica para saber con exactitud cuándo y cómo usar el PET. De igual forma, se está trabajando en la elaboración de unas guías para el uso adecuado de los radiofármacos, las sustancias que reciben los pacientes y que deben tener unos estándares y dosis precisas.RiesgosSegún el especialista en medicina nuclear del Cancerológico, Augusto Llanos,, hasta el momento
no se tiene certeza si la exposición prolongada a pequeñas dosis de material radioactivo a través de este tipo de procedimientos genere una radiación suficiente que pueda provocar un daño en el organismo humano
Sin embargo, el mismo médico afirma que la radiación tiene efectos sumatorios que finalmente pueden producir cáncer. “Los estadounidenses han calculado que sí es posible que la acumulación de esa radiación pueda producir un tumor, y el más frecuente es la leucemia. Pero no hay manera de saber cuánta exposición radiactiva tuvo esa persona”.
Aunque suene irónico la solución podría ser la causante de otro problema similar a futuro. Más paradójico aún es que se utilice por ejemplo el yodo radioactivo para tratar el cáncer de tiroides, cuando se sabe que esta sustancia en grandes cantidades es una de las principales causantes de este tipo de cáncer.
Pese a esto, la idea no es dejar de usar esta tecnología, sino suministrar la menor cantidad de dosis radioactiva al paciente, porque no se tiene certeza de cuántos exámenes de este tipo tendrá que tomar el resto de su vida, que irán sumando carga radioactiva en su cuerpo.
El cuidado se debe extremar en el caso de los niños, que son más sensibles a la radiación, en contraste con los adultos, que a medida que crecen se vuelven más resistentes. “El cuerpo es capaz de repararse en más del 99% de la radiación que recibe, la pregunta es que pasa con ese 1% que se va sumando”, se cuestiona el experto.
Así funciona el PET
El PET tiene en la parte delantera un TAC (Tomografía Axial Computarizada) igual al que usan los radiólogos para tomar imágenes. En la parte posterior tiene unos detectores de radiación que revisan los puntos con actividad celular anormal.
Una hora antes de que el paciente ingrese al PET se le inyecta la sustancia radioactiva que rastreará las células cancerígenas. En la mayoría de los casos se utiliza la ‘glucosa radioactiva’, que permite ver los tejidos anormales.
El paciente asiste a la cita médica en ayunas y después de ser inyectado con el radiofármaco se le pasa a una habitación en silencio para que su cerebro y cuerpo estén inactivos y la glucosa funcione. Como la persona está radioactiva debe estar separada de otros pacientes.
Una vez ingresa a la cámara, el TAC se toma en unos segundos, mientras que el rastreo con el PET se demora en promedio 15 minutos. Después el material radioactivo es inofensivo y el paciente puede salir.
El examen no está indicado para mujeres embarazadas ni que estén lactando, porque el material radioactivo se puede excretar por las mamas. Su costo es de $3.100.000 y en general puede ser tomado por cualquier paciente.

Ing. DEIVIS MARQUEZ