Salud, bienestar e investigación móvil

Los smartphones cada vez tienen más funcionalidades y sensores, incluso se está probando a añadirles lentes de microscopio para poder analizar tejidos o fluidos, con fines médicos o de investigación. Imaginaros poder enviar por Twitter o Facebook los resultados de un “auto-análisis” a vuestro médico, o incluso usar una App que utilice reconocimiento visual para analizar las muestras y que nos diga lo que tenemos, en cuestión de segundos.

Las nuevas tecnologías han impulsado una serie de innovaciones en el campo de la investigación y servicios de salud, tanto para profesionales, centros de atención y pacientes. Además de todas las posibilidades que se abren en cuanto a equipos, web y aplicaciones, estos desarrollos tienen un ingrediente adicional de importancia: el impacto internacional está propiciando, en varios casos, un mayor acceso a recursos en comunidades de bajos ingresos en diversos países.

Actualmente, diversas compañías están trabajando en ofrecer más servicios diseñados para operar en línea y en forma de aplicaciones de bienestar general, salud, medicina y buen estado físico que representan cambios importantes en las prácticas habituales de diagnósticos, tratamientos, difusión de información sobre medicamentos y la relación médico-paciente. El pasado mes de enero, el inversionista de Silicon Valley Vinod Khosia publicó un análisis de cómo el llamado “Doctor Algoritmo” puede cambiar el rostro literal y metafórico del cuidado de la salud.

Un estudio de Pew Research señala que un 17% de personas que utilizan sus teléfonos móviles para buscar información médica y de salud en general. Se estima que más de 40 millones de aplicaciones sobre estos temas fueron descargadas en total el año pasado. No obstante, las previsiones de crecimiento en este campo hacia 2015 varían entre analistas del mercado, con ganancias que podrían oscilar entre los $400 y $700 millones de dólares.

El otro aspecto clave para considerar es que la profusión de servicios web y apps puede generar confusión: ¿cuáles son fiables?, ¿cuáles han seguido un proceso de aprobación por autoridades médicas y gubernamentales?, ¿se impondrán regulaciones a los recursos de tecnología móvil usados por el personal de la salud?. ¿A cuáles iniciativas se le permitirá crecer… acaso las apps más innovadoras y de mayor ayuda nunca verán la luz del día?.

Algunas aplicaciones populares en este contexto son: Pill reminder, un recordatorio para tomar las pastillas, de Drugs.com(sitio nominado al Webby 2011), MyBasis para seguimiento el cardíaco, Philips’ Vital Signs Camera que mide ritmo el cardíaco y la respiración, Skin Scan, que mide el posible riesgo de cáncer de piel. Y si no se dispone de transporte para llegar a su destino, la recomendación es caminar o correr, que en general es saludable, y luego analizar los datos del ejercicio en una plataforma especializada como, por ejemplo, RunKeeper.