Mov_asis.jpgEsta nueva tecnología se basa en vincular el tejido cerebral con dispositivos robóticos, a fin de restablecer la plena movilidad de pacientes que padecen un grado severo de parálisis.
Esto se logrará mediante la construcción de neuroprótesis o prótesis neuronales que utilizan una interfaz cerebro-máquina como núcleo, lo que permite a los pacientes capturar y utilizar su propia actividad cerebral para controlar los movimientos del dispositivo protésico. Este "robot usable", también conocido como un "exoesqueleto", será diseñado para sostener y llevar el cuerpo del paciente de acuerdo a su voluntad mental.


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Con esto se plantea la esperanza de que en un futuro no muy lejano, los pacientes que sufren de una variedad de trastornos neurológicos que conducen a niveles devastadores de la parálisis puedan ser capaces de recuperar su movilidad mediante el aprovechamiento de sus propios impulsos cerebrales para controlar directamente sofisticadas neuroprótesis.
En el CES (Consumer Electronics Show) 2011 la empresa japonesa Cyberdyne presentó un robot-traje, una especie de exoesqueleto, que facilita los movimientos de ancianos y personas con problemas de movilidad.
El robot, que recibe el nombre de HAL (Prótesis Asistida Híbrida, por sus siglas en inglés), es parecido a muchos ingenios propios del cómic japonés y pesa entre 15 y 24 kilos, fue creado para ser usado en programas de rehabilitación para personas con discapacidad física, ya que no hace falta mucha fuerza para moverlo, está equipado con sensores que intuyen los movimientos del cuerpo por medio de las señales nerviosas del cerebro, por lo que ayudaría a sus usuarios a desarrollar acciones que no podrían llevar a cabo por si solos.
HAL emplea un sistema “bio-cibernético” (por eso es híbrido) ya que incorpora sensores bioeléctricos que conectan la prótesis con el cerebro y los músculos, lo que permite que las señales lleguen al motor del sistema y que se mueva sólo con unas fracciones de segundo de retraso.