Juegos móviles asíncronos

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Draw Something y Apalabrados son verdaderos fenómenos sociales porque estos tipos de juegos online son una fantástica opción para los que gustan de las competencias entre varios contendores. Aquí también entran las aplicaciones Sing! (karaoke en línea) y Song Pop (para adivinar canciones y competir contra otros online).

Vivimos en la era de la comunicación asíncrona. El teléfono en formato de voz es la última de las opciones… ¿estamos más comunicados o simplemente más interconectados? El avance de la tecnología en materia de comunicación nos ha permitido disponer de múltiples formas de establecimiento de comunicación con nuestro entorno. Sin embargo, la gran mayoría de estas nuevas fórmulas para interactuar son asíncronas: no se establece comunicación instantánea entre emisor y receptor. Antes, teléfono o incluso carta manuscrita mediante, las opciones estaban repartidas casi al cincuenta por ciento, primando además el uso del teléfono para asegurar la recepción de la información, pero hoy en día el formato es diametralmente opuesto, y con ello la situación de no respuesta del receptor ha crecido exponencialmente. Podemos comunicarnos de mil formas con otra persona, pero esa persona tiene en su mano ignorar de mil formas distintas la respuesta… ¿estamos más comunicados, o estamos interconectados pero sin comunicación? ¿Es ese el concepto de relación social que buscamos y al que nos dirigimos?
Analicemos lo que la tecnología nos permite hacer en los últimos diez o quince años, después de casi un siglo en el que las formas de comunicación apenas avanzaron durante décadas. Tras el nacimiento de los teléfonos móviles como herramienta para estar comunicados de manera continua, y tras un comienzo en el que las conversaciones de voz lo eran todo, apareció el formato de envío de mensajes cortos, que complementaba al ya creciente mundo del correo electrónico, sobre todo a nivel profesional. Pero mientras que a una llamada telefónica siempre se ha contestado al instante, al menos como ejercicio habitual, las comunicaciones que no establecen ese canal directo y síncrono tienen un nivel de no respuesta mucho mayor. Podemos elegir no contestar, o incluso contestar mucho más tarde. Las ventajas son obvias, desde ignorar la información del emisor, hasta calibrar al detalle la respuesta, dado que disponemos de tiempo para ello.

El cambio, sutil, es sin embargo enorme a efectos de comunicación. La entrada en juego de las redes sociales, y la inclusión de éstas en dispositivos móviles, de forma que se establece ya de forma masiva en la sociedad un canal de conexión asíncrona permanente a través de decenas de formatos de red social, herramientas software de comunicación ya sea con textos cortos (sms, whatsapp, messenger…) o largos (correo electrónico, foros web…) ha dejado totalmente de lado la comunicación síncrona del pasado, dejando la fórmula telefónica de voz como la última de las opciones. Incluso la videoconferencia, lo que los siempre equivocados visionarios de la tecnología del futuro predecían como la comunicación del futuro, no termina de arrancar, porque no deja de ser un escalón más de complejidad en la vieja llamada telefónica, donde la imagen hace que tengamos que esforzarnos todavía más en esa comunicación. Por el contrario, nos seduce avisar al mundo de todo, tanto al mundo conocido como al desconocido. Nuestra ubicación (foursquare), nuestras vivencias (facebook), nuestro día a día profesional (linkedin), la frase que se nos pasa por la cabeza paseando por la calle (twitter), la imagen que tenemos justo ahora frente a nosotros (instagram) e incluso la necesidad de explicar de manera más profunda una situación (correo electrónico) conforman un ecosistema de opciones asíncronas, donde aquel o aquellos receptores de la información pueden elegir si contestan, además del cuándo y cómo. La conversación de voz de manera síncrona cada vez más se limita a la presencia física, eliminando progresivamente la opción telefónica de nuestra lista de preferencias. A nivel laboral, la comunicación por correo electrónico o través de redes internas de mensajería web es la estrella, aunque muchas veces la calidad de la información trasvasada no es ni de lejos la que se logra en una conversación de voz. Aunque se amplían las posibilidades de trasvasar esa información, también lo hacen las posibilidades de malinterpretar ésta.

Una de las grandes ventajas de la comunicación asíncrona que usamos hoy en día es la posibilidad de multidifusión, alcanzar a muchos con un único mensaje, pero en formatos de difusión uno-a-uno la gran ventaja de la comunicación asíncrona y la razón de su uso es que nos permite trabajar mejor la respuesta al mensaje del emisor. Hay, sin duda, muchas más razones para entender el formato asíncrono que elegimos hoy en día, ya que a través de las redes de datos también hemos descubierto una manera más económica de conversar y hacerlo más a menudo. Sin embargo, dado que los proveedores de comunicaciones cada vez más rebajan los costes de los sistemas de voz, empieza a no ser una excusa cierta. Lo que sí es cierto es que nos gusta más poder retrasar, aunque sean segundos, nuestra respuesta, para así poder generar una respuesta mejor, o más acertada. Mientras que el silencio en una línea de teléfono no es lógico, en una comunicación a través de las redes de datos éste silencio puede interpretarse como la falta de recepción en la otra parte, ya sea por no disponibilidad del receptor o del canal de transmisión. Siempre es excusable no responder de manera inmediata.