La siguiente evolución de la arquitectura es la nanoarquitectura, la compone la nanotecnología en conjunto con las ciencias de materiales (nanomateriales) y la ingeniería genética (nanobiotecnología), ofrecen nuevas opciones para el diseño arquitectónico y obras de ingeniería jamás imaginada. En algunas instituciones del mundo, biogenetistas, ingenieros, nanotecnológos, arquitectos, físicos, matemáticos y expertos en computación, están gestando una idea radical llamada “Arquitectura Genética”, basada en la biomímesis o biomimética. Este proyecto ecológico ambiental, pretende convertir las viviendas en objetos naturales vivos habitables, operando un cambio de paradigma en la construcción de viviendas sin precedentes.

Las investigaciones en curso, tienden a crear edificios y/o viviendas, cuyas paredes y techos sean de materia vegetal, o incluso de piel, aportando calor de calefacción por medio de venas en las que circula sangre artificial, o savia. Las paredes se calientan o enfrían según la estación, y aportarán oxígeno para la ventilación. La estructura será capaz de obtener por sí sola los nutrientes necesarios para que la vivienda se mantenga estructuralmente estable y viva. La construcción de la vivienda vendrá predeterminada por un diseño genético , construyéndose así misma, autoreparándose, adaptándose al entorno y evolucionar.

La materia prima está representada por una semilla orgánica, que se plantaría en un terreno seleccionado, luego, con cuidado y atención, dentro de poco tiempo se tendrá la casa deseada. Así, este tipo de construcción tendrá características de una planta y/o animal, mostrando una alta receptividad, comprendiendo el estado de ánimo del residente, dándole consuelo, cuidados y porque no aliviar su tristeza. Como afirman algunos científicos: “hablar con las paredes” ya no tendría el mismo sentido.

Mark Goulthorpe afirma: “Queremos hacer realidad el viejo sueño de una arquitectura dinámica, capaz de responder físicamente a los estímulos de su entorno, al clima, a los sonidos y movimientos de las personas que viven ahí”. La arquitectura genética conectada con los diseños de los arquitectos e ingenieros, van a fijar las formas y funciones de la vivienda del futuro , basada en criterios biológicos, fusionado los sistemas robustos de computación, que involucra directamente la nanotecnología, expresa a través de la computación molecular y porque la nanobiotecnología; luego, se trasladará la información genética diseñada en los computadores, a una máquina que realice la construcción siguiendo esa guía, es decir, tomando la información codificada del ADN, organizará la producción física de la vivienda o edificio sin intervención humana. Así, como están las cosas, el ADN puede ser considerado como un material más de la ingeniería, que puede tener un papel de gran relevancia en la construcción de objetos moleculares a escala.